Apoyo Laboral


Para las supervivientes de cáncer de mama, la vuelta al trabajo representa un indicador de la calidad de vida y el logro de recuperar la vida normal. Aunque se han realizado numerosas investigaciones científicas para comprender y mejorar este proceso, todavía quedan muchas cuestiones pendientes, especialmente en España. Los trabajos de alta exigencia física o psicológica conllevan factores que dificultan la vuelta al trabajo y que podrían ser modificados. Otras barreras para el empleo están relacionadas con las características de las propias pacientes, incluyendo aspectos sociodemográficos y psicológicos, y con la naturaleza del tratamiento (principalmente con sus numerosos efectos secundarios). Hay fuertes evidencias de que la ausencia de hijos, los niveles educativos más bajos, la presencia de cáncer en estadio II, III o IV y el tratamiento mediante mastectomía son predictores de un mayor desempleo. La interacción con: profesionales sanitarios/as, responsables de empresas y compañeros/as influyen en el éxito de la vuelta al trabajo. Se ha observado que, aunque hay una gran variedad de factores que pueden contribuir a una plena reintegración en el trabajo, no existen criterios estándar para elaborar un perfil de riesgo de desempleo ni de garantía para que las pacientes se reincorporen con éxito al trabajo, a pesar de ello, el análisis de la evidencia científica existente es coincidente en apuntar una serie de factores que se han demostrado que contribuyen a ese retorno de la mujer a su trabajo y que por lo tanto señalan las intervenciones a realizar (tabla 7).


Factores para la intervención en la mejora del retorno al trabajo tras el diagnóstico de cáncer de mama.


Mejora de la información sobre las necesidades de adaptación

Adaptaciones en las condiciones de trabajo y tareas

Apoyo social en el trabajo tanto de supervisores como de compañeros

Prevenir conductas discriminatorias

Desarrollo de actividades de promoción de la salud

Formación con respecto al proceso de retorno al trabajo

Sobre la salud emocional

Trabajas la imagen corporal positiva

Intervenir de forma temprana ante signos de depresión/ansiedad

Mejora en la calidad del sueño

Trabajar la capacidad cognitiva: concentración, memoria, capacidad de respuesta…

Apoyo en el entorno sociofamiliar

Entrenamiento físico

Enfoque hacia una vuelta al trabajo desde el inicio de la atención médica

Formación con respecto al proceso de retorno al trabajo


Recomendaciones para el retorno al trabajo


Fase de diagnóstico

Trabajadora 

El diagnóstico genera incertidumbre, ansiedad, estrés, incluso miedo o rabia. El apoyo social es crucial para ayudar a la trabajadora a sobrellevar esas emociones y a los cambios que aparecerán a lo largo del proceso.

Las asociaciones de pacientes y entidades dedicadas a la lucha contra el cáncer son un buen recurso para ello.

Estar de baja no significa romper todo contacto con compañeros/as, responsable inmediato/a o entorno profesional en su sentido más amplio. Si te animas a seguir en contacto con ellos/ellas, estarás al día de cómo va la empresa, de los cambios en la misma, de las incorporaciones y salidas. Cuando vuelvas, todo te parecerá más familiar.

En este momento tu salud es lo primero. Date el tiempo que necesites y sientas para interiorizar lo que te pasa y concentrar tu energía en tu recuperación.

Profesionales Sanitarios/as 

Cada mujer tiene un ritmo propio para recibir información.

En esta etapa de diagnóstico, como profesional sanitario, pregunta e interésate por las tareas y condiciones de trabajo que desarrolla la trabajadora, focaliza el proceso para la vuelta al trabajo en las mejores condiciones.

La información correcta y comprensible ajustada a las expectativas y necesidades de la mujer es un factor de autonomía y un elemento clave para incrementar su capacidad de toma de decisiones, su autocuidado y la vivencia que tiene del proceso.

Intenta asegurar una continuidad asistencial entre todas las etapas del proceso. Una comunicación fluida y cooperación entre los/as distintos/as profesionales que acompañan a la trabajadora (siempre con su consentimiento) en la fase de diagnóstico, tratamiento, seguimiento y vuelta al trabajo es imprescindible para conseguir una mayor capacidad de respuesta frente a la diversidad de las necesidades que presentan las mujeres en las diferentes etapas del proceso.

Fase de tratamiento

Trabajadora 

Es habitual que el propio proceso de cáncer y los distintos tratamientos utilizados produzcan ciertos cambios en tu cuerpo, así como síntomas que pueden interferir en tu día a día.

Durante este proceso, tu cuerpo va a sufrir diferentes cambios tanto físico como fisiológicos, hormonales, etc., no dudes en consultarlo con los/as profesionales sanitarios/as, asociaciones de ayuda a personas que están en tu misma situación.

Se inicia una etapa que va a requerir de toda tu energía. La propia enfermedad y tu tratamiento pue den suponer que estés de baja durante un periodo de tiempo prolongado. En esta fase el objetivo es la recuperación. ¡Céntrate en ella!

El cáncer no es solo una enfermedad física si no también emocional. Te enfrentas a una pérdida, a un duelo por la salud dañada y sobre la que no tienes control. Es normal que fluyan en tu interior toda clase de emociones. Lo importante es saber manejarlas y sus principales aliados son los/as profesionales que te atienden. Solicítales acompañamiento psicológico especializado.

Una de las claves del éxito de tu vuelta al trabajo es el mantenimiento de una buena relación con tu empresa desde el inicio de la enfermedad. Sigue en contacto con tus compañeros y compañeras de trabajo interesándote por las cuestiones que rodean tu entorno profesional. Infórmate de si existe un procedimiento de vuelta al trabajo en tu empresa y quién es la persona responsable del mismo.

El autocuidado es un aspecto fundamental en tu situación. Presta atención a tu dieta, actividad física, sueño; a tus emociones, sentimientos y conductas; y a las relaciones con las personas de tu entorno que pueden acompañarte en el proceso.

Profesionales Sanitarios/as 

 En función de la situación clínica y oncológica, es deseable que el equipo de atención médica especializada elija la opción del tratamiento considerando también los requerimientos del ámbito laboral previamente al diagnóstico para facilitar el retorno a la actividad laboral de la trabajadora.

Guía a la mujer en la búsqueda de información fiable e infórmala sobre todo lo relacionado con el proceso oncológico, los efectos secundarios del tratamiento y las medidas de autocuidado. Res-ponde a sus dudas y preocupaciones y colabora con el resto de los profesionales que la atienden. Estar bien informada ayudará a la mujer a reducir la ansiedad y a gestionar mejor la situación.

Es muy importante que te cerciores que está recibiendo ayuda a nivel de salud mental para un mejor afrontamiento de los efectos del tratamiento y de su enfermedad.

 Explora las asociaciones y organizaciones que pueden ayudar en estos momentos a la paciente y que están disponibles en tu ámbito de actuación e informa a la mujer de su existencia y funciones.

Fase de retorno al trabajo

Trabajadora 

La vuelta al trabajo después de la alta médica es un reto tanto físico como mental. El tipo de trabajo desempeñado antes de la baja y tu estado de salud en el momento del alta médica, conformarán la posibilidad o no de reincorporarte a tu trabajo habitual. Algunas mujeres solo necesitáis un periodo de adaptación y otras requerís de medidas (temporales o permanentes) de adaptación de las condiciones de trabajo en función de la capacidad sobrevenida después de los tratamientos.

Las semanas previas al regreso al trabajo intenta adoptar rutinas de sueño y hábitos similares a los que mantenías antes de la baja. En cualquier caso, mantén y sigue prestando atención a tu dieta, actividad física, sueño, a tus emociones, sentimientos y conductas, y a las relaciones con las personas de tu entorno que pueden acompañarte en el proceso.

Sé consciente de tus fortalezas y limitaciones, para que el primer día que vuelvas a retomar tu actividad laboral no te sientas frustrada y desanimada por no poder estar al mismo nivel productivo que antes del diagnóstico.

Si la empresa no tiene un procedimiento de vuelta al trabajo y no se ha elaborado un plan individualizado para ti, solicita e implica en la toma de decisiones y en la aplicación de medidas de adaptación: a) al equipo sanitario que te ha atendido durante la baja, que aportará información sobre tus capacidades; b) al servicio de prevención de la empresa (profesionales sanitarios/as y técnicos/as de prevención) que conocen las condiciones en que realizas tu trabajo y podrán proponer los ajustes adecuados; c) a las personas de tu entorno (familia, amigos/as) que te apoyarán y ayudarán en tu vuelta.

Con frecuencia, al poco tiempo de reincorporarte, los/as compañeros/as de trabajo “olvidan” tu enfermedad y son cada vez más demandantes. Sin embargo, las consecuencias del tratamiento, invisibles para ellos, siguen ahí: dificultades para concentrarte, pérdidas de memoria, fatiga, dolor, etc. La clave está en comunicar estas dificultades y atreverte a decir que no.

Puede ser frecuente que tengas sensación de cansancio tanto físico como mental, o incluso problemas de movilidad del brazo, compártelo con el servicio de prevención para que sea posible tu adaptación de tu puesto de trabajo.

Puede darse el caso que necesites pedir asesoramiento tanto a los/as representantes de los/as trabajadores/as, no dudes en pedirlo. También, si te sientes perjudicada a nivel laboral, pide asesoramiento jurídico.


Revision #1
Created 12 August 2024 15:15:00 by Admin
Updated 12 August 2024 15:22:02 by Admin