Inmunoterapia (pembrolizumab, atezolizumab) Están   asociados con una serie de efectos inflamatorios conocidos como eventos adversos relacionados con el sistema inmunitario o inmunomediados, que pueden afectar a cualquier sistema del organismo (dermatológicos, gastrointestinales, hepáticos, endocrinos, pulmonares…) causados por la activación del sistema inmune sobre órganos sanos. Dependiendo del órgano/tejido afecto surgirán diferentes toxicidades ( erupciones cutáneas, colitis, enteritis, neumonitis, hepatitis, hipofisitis, hipo/hiper tiroidismo ….). Entre ellos destaca por necesidad en ocasiones de manejo urgente por gravedad, la neumonitis.  La mayoría ocurren entre las primeras 3 y 16 semanas pero algunos pueden aparecer a largo plazo. Generalmente se tratan con corticoides y los más graves requieren la suspensión definitiva de la inmunoterapia y la hospitalización: Grado 1: vigilar Grado 2: corticoides orales/tópicos: prednisona 0.5 mg/kg/día o equivalente. Grado 3: corticoides endovenosos y hospitalización: prednisona 1-2 mg/kg/día o equivalente Pueden desarrollarse de manera simultánea infecciones oportunistas, para evitarlo se   recomienda el tratamiento profiláctico con trimetoprim/sulfametoxazol, en aquellos pacientes tratados con 20 mg de prednisona/día (o equivalente) durante > 4 semanas. I-PARP inhibidores de la poli-ADP ribosa polimerasa (Olaparib): Principal efecto 2º mielosupresión de tres series G1-2 (baja intensidad y poca urgencia). Otras toxicidades serían nauseas, astenia y mucositis. Bifosfonatos (Ácido zoledrónico, Denosumab): Asociados a diferentes regímenes de hormonoterapia o quimioterapia en pacientes con metástasis óseas.   El efecto 2º agudo se produce las primeras 24 horas tras administración , fiebre y mialgias que se controlan con analgesia habitual (paracetamol y metamizol). El efecto 2º tardío y mas grave es el riesgo de osteonecrosis mandibular : ante dolor de mandíbula de difícil control y/o antecedente de manipulación dentaria-ósea reciente, ha de solicitarse una ortopantografia sin demora y avisar al servicio de oncología para no volver a administrar estos medicamentos hasta que haya sido valorado por el especialista maxilofacial de su área, quien descartará la presencia o no de dicha patología.